Los últimos descubrimientos de planetas similares a la Tierra, en cuanto a tamaño y cercanía a una estrella, han avivado las expectativas de científicos y del público general de encontrar vida extraterrestre.
Los científicos llegaron a esta conclusión a través de un análisis estadístico de probabilidades de aparición de la vida en otros mundos.
El profesor de astrofísica de dicha Universidad, Edwin Turner, y su colaborador, David Spiegel, realizaron dicho análisis para tratar de discernir los hechos de las expectativas.Los científicos utilizaron un método conocido como inferencia bayesiana, que es un tipo de inferencia estadística en la que las evidencias u observaciones se emplean para actualizar o inferir la probabilidad de que una hipótesis pueda ser cierta.
Los resultados obtenidos demostraron que la idea de que la vida haya surgido en un entorno similar al terrestre cuenta sólo con una mínima cantidad de evidencias que la respalden, la mayoría extrapoladas de la abiogénesis o generación espontánea de la vida en nuestro propio planeta.
En un artículo publicado por los científicos en la revistaProceedings of the National Academy of Sciences, se explica que este análisis demostró, por tanto, que la creencia en que debe haber vida en los "exoplanetas" (planetas exteriores al sistema solar) está más basada en la idea de que la vida podría haber surgido en ellos bajo las mismas condiciones que posibilitaron su aparición en la Tierra, que en evidencias empíricas.
La investigación concluye, el conocimiento que se tiene actualmente sobre la vida extraterrestre apunta a que es muy posible que la Tierra sea una rareza cósmica, y a que las probabilidades de que haya vida en otros planetas sean escasas.